Desperté, miré hacia el lado para saludarte y darte los buenos días, abrí los ojos bien y no vi más que sabanas desordenadas, la almohada vacía. Te llame por si estabas cerca o te habías levantado, y no oí más que el eco de mi voz. Quise gritar, pero sentía angustia que mi voz no podía salir...salí, corri buscándote, sin entender por qué desperté y ya no estabas. Recorrí cada calle, cada lugar que estuvimos, pregunté si alguien te habia visto, grite tu nombres ahogada en llanto y no encontraba respuesta. Decidí volver a casa a ver si encontraba algo que me diera la respuesta. Al llegar vi una flor... era muy especial, siempre se mantuvo viva, lozana, no habia nada que la hiciera morir...algunas veces sus hojas caían pero con un poco de luz mejoraba.
Pero ese día estaba algo extraña, ya no estaba fresca ni tenía esa vitalidad...estaba marchita..se habian caído sus hojas...Ahí comprendí por qué te habías ido. Esa flor nos acompañó en cada momento, fe testigo de todos nuestros encuentros..esa flor era nuestra razón de existir...en ese momento de di cuenta que la flor se murió...si ese era nuestro motivo de seguir adelante, ahora no habría motivo. Cerré las cortinas, deje tu lado de la cama desocupada por si volvías, y dormí..dormí..y dormí por si en mis sueños te encontraba y podía decirte adiós.

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